Shop Mobile More Submit  Join Login
About Other / Student Sofía - MerenwenFemale/Argentina Recent Activity
Deviant for 2 Years
Needs Premium Membership
Statistics 177 Deviations 702 Comments 4,166 Pageviews

Newest Deviations

Favourites

Groups

Activity


Bien, bien. Tú puedes hacer esto Naomi, solo es una clase, no es nada.
   Luego de haber recibido sus horarios -y de haberse sentido como una hormiga frente a la Dirª Patricia Moore-, Naomi se dirigió a su clase correspondiente. Química.
    Soltó un suspiro y, lentamente, abrió la puerta. Al entrar, todos la miraron y el profesor le envió una mirada de enojo. Al parecer era uno de esos profesores que disfrutan hacer sufrir a sus alumnos y se enojan con todo. Claro que esto no se deduce por una mirada enojada, sino por la cara agria de un hombre que nunca ha sido tocado por la luz de la felicidad… o que siquiera sabe qué es la felicidad.
     “Y bien, ¿qué estás esperando? ¿Una invitación para entrar?”, ella negó con la cabeza, frunciendo el ceño ante su rudeza. “Pasa al frente, di tu nombre y siéntate. En mi clase se está prohibido hablar o interrumpirme. Solo porque eres nueva y es tu primer día no te daré detención. Debes saber que si llegas tarde o haces algo que yo encuentre inaceptable, se te dará detención. ¿Entendido?”, ella asintió e hizo lo que se le había indicado.
    Afortunadamente, no tuvo que pasar la vergüenza de no saber dónde sentarse el primer día, ya que en el fondo vio que Rasha le hacía indicaciones para que sentara junto a ella.
     Rápidamente se acercó al pupitre y depositó sus cosas en el suelo, dándole una pequeña sonrisa a la pelirroja. Apenas habían pasado cinco minutos en los que ya sentía que su cerebro moría lenta y dolorosamente, cuando una bola de papel cayó sobre sus notas. Miró a Rasha y ella solo le indicó que leyera el mensaje.
      ¿Cómo te fue con Patty?, ella frunció el ceño y respondió.
      ¿Quién rayos es Patty?
     ¬¬La Directora, ¿te hizo sentir como un insecto?
     …sí. Estoy empezando a dudar lo que dijiste sobre la pasa.
    ( .o.) ¿Cómo puedes dudar de mí? ¿Acaso no confías en mí?
    Apenas te conozco de hoy ¬¬
    Tienes razón... Oye, ¿quieres sentarte con nosotros durante el almuerzo?
, ¿Qué? Naomi no podía creer su suerte. En menos de diez minutos ya había conseguido una amiga y, lo mejor, no tendría que almorzar sola el primer día.
     Claro, me sentaré con ustedes.
     La conversación terminó allí. Claro que ambas recibieron detención para el final del día.
     
                         _________________________________

      El día continuó así. Naomi fue a sus respectivas clases y conoció gente nueva -claro que la mayoría de las clases las tenía con Rasha o Hunter… o Rasha y Hunter juntos-. Estaban May, la hermana melliza de Hunter, que sin embargo no se le parecía en nada- solo digamos que su pelo era azul y sus ojos era color verde; Cameron Sánchez,  una mexicana bastante simpática; y Vlad, un eslovaco de pura musculatura, cuerpo esbelto, hermoso pelo dorado y ojos grises que por alguna razón se parecía a Erik Lensherr de X-Men1.
      En las clases también estaban Becca y el mastodonte, llamado Peter Jonhson o PJ, pero Naomi no les dio mucha importancia. Claro, excepto cuando PJ se le quedó mirando por un rato bastante largo y cuando su ojo fucsia prácticamente brilló. Pero, aparte de eso, nada más extraño sucedió durante el día.
      Cuando llegó la hora del almuerzo Rasha, Hunter, May, Naomi, Cameron y Vlad estaban sentados en una mesa comiendo carne roja-véase cruda, no de vaca- y lo que podría llamarse una manzana arenosa aceptable. Fue en ese momento que chica hielo y mastodonte decidieron hacer una escena.
      Todos estaban almorzando y hablando de la mala calidad de la comida cuando, de repente, un pedazo de carne chorreante le cayó en la cabeza a Cameron. Todo el comedor se quedó cayado ante el acto. La sangre de la carne caía por su cabello chocolate y por su rostro, hasta llegar a su camiseta. Parada detrás de ella estaba Becca con su plato aún sobre su cabeza y con una sonrisa presumida en su rostro. Los ojos marrones de Cameron se pusieron vidriosos ante tanta vergüenza. Algunas personas comenzaron a reír por lo bajo y otras lanzaron un par de carcajadas.
      Becca hizo una falsa expresión de sorpresa, “No sabes cuánto lo siento, Cameron, querida. Es que creí que un poco de color te haría ver más linda. Porque, ya sabes, todos saben que Paul te dejó por ser fea, ¿o acaso fue Will?”. Cameron prorrumpió en lágrimas, haciendo que la ira dentro de Naomi creciera. A su vez, ella podía sentir que toda su mesa emanaba furia. Claro que, ella fue la primera en quebrarse.
      Tomó su pedazo de carne con furia y se lo lanzó a Becca. Todas las risas pararon abruptamente al ver cómo la carne resbalaba lentamente de su cara. Al rojo de la sangre se unió el rojo de la furia de Becca. Sus ojos de hielo la miraron con tanto odio que Naomi debería haber temblado de miedo, pero no. Naomi también tenía la misma mirada en su rostro.
Sentía cómo la ira la consumía desde dentro, como una rara sensación en su pecho que se expandía por todo su cuerpo. Fuego corría por sus venas, su cuerpo emanaba calor. Sentía que en cualquier momento iba a estallar y volverse una bola gigante de fuego. Sus manos apoyadas en la mesa largaban humo sin que ella se diera cuenta.
Sin embargo, antes de que alguna de las dos estallara, PJ ya estaba ahí. Tomó a Becca por la cintura y dejó escapar un pequeño gimoteo que se asemejaba al de un cachorrito. Su ojo nuevamente brilló cuando miró a Naomi con enojo. Becca parecía estar congelada, pero al dejar escapar un suspiro por su boca, la tensión se disipó un poco. Violentamente, se separó de los brazos de Peter y caminó fuera del comedor echando humos. Pero, Naomi pensó, más que humo parecía el vapor que se suelta en un día frío.
Aún después de que Becca y PJ hubieran abandonado la sala, Naomi seguía lanzándole lanzando dagas a la puerta, como si pudiera sentir la presencia de ambos.  El fuego que antes se encontraba dentro de ella se apaciguó un poco, lo suficiente para que volviera a sentarse y siguiera comiendo silenciosamente. Cameron la miró sorprendida y con cierta expresión gratificante, pero aún así nada dijo. Luego del suceso, el comedor volvió a la vida y todos siguieron hablando como si nada hubiera pasado.
Luego de terminar de comer, Naomi se levantó y dijo “Ha sido un día agotador, no creo que pueda resistir quedarme el resto del día en la escuela. Voy a llamar a mi tío para que venga a buscarme”, Rasha abrió la boca para protestar, pero Naomi la interrumpió rápidamente. “No, Rasha. Aprecio la preocupación, pero no quiero tener que lidiar con tantas cosas en mi primer día. No se sorprendan si mañana no aparezco”.
Dicho esto, salió a la entrada y llamó a su tío para que la recogiera. Mientras esperaba, repasó todos los eventos del día en su cabeza. Desde el encuentro con Erik hasta la pelea con Becca. Al pensar en esto último sintió un leve dolor en las palmas de sus manos. Al mirarlas descubrió que las tenía lastimadas, como si se hubiera quemado. Ella frunció el ceño, Otra cosa extraña que ha pasado durante el día.</>
La mente de Naomi había grabado varios sucesos sospechosos: el ojo brillante de PJ, los colmillos y gruñido de Hunter, el vapor salido de Becca, la majestuosidad de la DªMoore- por alguna razón su mirada confesaba que sabía más de lo que pasaba que los demás-, y ahora sus palmas quemadas. Estúpido pueblo con sus estúpidos sucesos y sus estúpidas personas ¡Estúpida vida!, pensó ella furiosa y, de repente, sus palmas comenzaron a arder de vuelta.
Al verlas pegó un grito de terror. Estaban en llamas. Sus palmas estaban en llamas. Un fuego azul salía de ellas y, poco a poco, subía por sus brazos. Ella intentó apagarlo palmeándose los brazos, pero aún así seguía ardiendo. El pánico y la agonía comenzaron a apoderarse de ella. Dolía. Dolía tanto que lágrimas comenzaron a escurrir de sus ojos. Su respiración se volvió errática y sus intentos por apagar el fuego más desesperados.
En un segundo, escuchó el rugido del motor de su tío y, al verlo salir corriendo hacia ella, gritó desesperadamente por ayuda. Él la tomó de los brazos y ella intentó liberarse, pues no quería lastimarlo. Pero la tenía agarrada firmemente y no la soltó. Poco a poco, las llamas comenzaron a extinguirse. El alivio la inundó, mas un poco de pánico persistía dentro de ella al ver que los ojos de su tío se habían tornado amarillos. En cuanto el fuego desapareció, Naomi se desplomó en sus brazos. Todo comenzó a volverse borroso y su visión se oscureció. Antes de perder la conciencia pudo escuchar a su tío decir, “Es demasiado pronto para los cambios”.
Los Defensores - Cp3
N/A: Wuuutt!! This girl is on fire!!...no? Bueno, ya, en serio. Espero que les haya gustado el capítulo y espero que los finales "melodramáticos" no les molesten c: Díganme qué piensan!
Loading...
Lo primero que notó al entrar a la escuela fue que no tenía idea de dónde estaba la oficina de la directora.

Vio cómo todos los estudiantes caminaban por los pasillos, charlando y riendo. Por toda la escuela resonaba el sonido de las puertas de los lockers cerrándose. Solo algunas personas que pasaban a su lado le dieron una mirada y siguieron caminando.

En vano intentó frenar al tumulto para preguntar a dónde ir. Pero, finalmente, sus oraciones silenciosas fueron respondidas... brutalmente.

Mientras Naomi se abría el paso entre la muchedumbre -tarea bastante forzosa considerando su baja estatura-, se vio violentamente empujada hacia una pared y aplastada por otro cuerpo. Rápidamente empujó a este y se encontró cara a espalda con una pelirroja de alta estatura y curvas finas. Ella se dispuso a lanzarle una serie de insultos, pero entonces se dio cuenta de que la pelirroja no le estaba prestando atención. Más bien, nadie le estaba prestando atención.

Ella siguió la mirada de todos y vio que, frente a la chica que la había aplastado, se encontraba una rubia alta de ojos de hielo con una sonrisa malévola dibujada en el rostro. Su figura era hermosa, tal como su rostro perfecto. Sin embargo, el solo el hecho de mirarla le daba escalofríos a Naomi, como si su cuerpo emanara frío. Bella y fría como el hielo, ella pensó.

Al parecer la rubia había empujado a la pelirroja, incitando una pelea de... ¿acaso están gritando gatitas? Naomi se pegó lo más que pudo a la pared para alejarse de la batalla, contentándose con observar a las enfrentadas.

Mientras que la rubia era fría, la pelirroja parecía un volcán a punto de estallar. Su pelo flameante ni siquiera era naranja como era de esperarse, sino que era realmente rojo. Sus raíces de rojo oscuro se iban tornando a carmesí a medida que llegaba a las puntas. Sus ojos eran azules y transmitían una chispa a quien los mirara, como si hubieran sido tocados por un rayo. Su rostro era bellísimo y su figura atractiva. Sus dedos estaban adornados por anillos dorados de todos los tipos y tamaños.

"¡Uy! No sabes cuánto lo siento, Rasha querida, al parecer no te vi allí. Aunque no me sorprende, después de todo, nunca estarás a mi altura", su gélida voz chorreaba sarcasmo y egocentrismo. A su lado, un musculoso rubio se reía con la risa más estúpida jamás.

Este, a pesar de verse fuerte, daba un aire de idiotez y de brutalidad extrema. Sus ojos centelleantes eran los más raros que Naomi hubiera visto. Uno era de un verde llamativo, pero, aún así, nada cercano al verde de Erik. Este verde era musgoso y daba... asco. El otro ojo, el que llamaba la atención, era fucsia oscuro. Al principio Naomi pensó que era un lente de contacto, pero más tarde se enteraría de que era un gen hereditario.

"Blyn krysy, tú no eres nadie para mí, Becca. Sigue regodeándote en tu ego, que es todo lo que tienes", siseó ella, sorprendiendo a Naomi con su fuerte acento ruso. A continuación largó una carcajada que hizo que varios se estremecieran y dijo con ojos perversos centelleando, "A lo mejor puedes ir corriendo a tu preciado Romulus, pero dudo que vaya darte siquiera una mirada".

Al parecer esto hizo que algo se quebrara en Becca, pues su sonrisa desapareció al instante y una mirada de odio puro la reemplazó. La tensión entre ambas creció hasta tal punto que podría cortarse con un cuchillo y se desató una batalla entre sus miradas.

Pero, tan pronto como el aire se puso pesado, el hechizo que las envolvía se rompió. Un muchacho moreno,- y no tan sorprendentemente- alto y musculoso de pelo marrón oscuro y ojos caramelo se paró entre ellas, posando sus manos en los hombros de la rusa y mirándola con una preocupación que solo debería verse en los padres. Su presencia era imponente y su mirada severa, su ceño siempre estaba fruncido.

"¿Está todo bien?", preguntó con una voz tan profunda que resonó en los huesos de Naomi. Su mirada perforó a ambos haciendo que se tensaran.

El rubio estúpido instantáneamente negó con la cabeza. La chica de hielo se contentó con fruncir el ceño y levantar su labio superior en asco. Claro que entonces él se dio vuelta completamente, se cruzó de brazos y prácticamente le gruñó. Así es. Le gruñó como un perro mostrando sus caninos, que por cierto eran bastante grandes... y puntiagudos.

A esto la rubia abrió los ojos como platos y, tomando al mastodonte idiota del brazo, se dio vuelta para irse. Sus tacones resonando por el corredor.

Al parecer esto hizo que los estudiantes despertaran y siguieran caminando o buscando sus libros. Naomi en cambio todavía seguía paralizada contra la pared, observando a la pareja.

"Hunter-", empezó a hablar la pelirroja, pero calló rápidamente ante la mirada que él presentó.

"Ni una palabra. Casi te pasas de la línea, Rasha. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera llegado?", ella bajó la mirada, "¡Dime! ¿Qué hubiera pasado? ¿No quieres decirme? Entonces yo lo diré: ¡Te habrían descubierto! ¡Sabrían qué eres! ¡Sabrían de lo que eres cap-¡". De repente calló al ver a Naomi ahí parada.

Ella se puso colorada al darse cuenta de que había estado escuchando una conversación que supuestamente era privada. De repente sus zapatillas se volvieron muy interesantes. Sin embargo, se vio forzada a levantar la mirada cuando él carraspeó. La miraba con preocupación, pero a la vez con enojo y sospecha. Rasha también la miraba ahora, solo que con más gentileza.

"¿Acaso se te perdió algo? ¿Qué haces ahí parada?", dijo él abruptamente. La rusa rápidamente le golpeó el brazo.

"¿Cómo puedes tratarla así? ¿Es que no ves que es nueva", luego miro a Naomi con una sonrisa. "Soy Rasha, y este es Hunter. Supongo que eres nueva, ya que nunca te había visto antes. ¿Cómo te llamas? ¿Necesitas ayuda?"

Al fin, pensó ella, Alguien que decide ayudarme.

"Mi nombre es Naomi", dijo tranquilamente," Y la verdad es que estoy bastante perdida. Se supone que tengo que pasar a la dirección para recoger mis horarios, pero no sé dónde está. ¿Esperaba que alguien pudiera señalarme? Nadie se ha parado a escucharme".

"Ty takoy milyy, ¿cómo es que nadie te ha ayudado? No te preocupes, yo te puedo decir dónde está. Es más, yo te acompaño", sus ojos brillaron con tanta alegría que nadie hubiera creído la mirada de odio que le había mandado a Becca hacía cinco minutos.

Dicho esto, la tomó del brazo y comenzó a arrastrarla por los pasillos, Hunter pisándole los talones. Finalmente, después de recorrer un laberinto de corredores, llegaron a la dirección. Naomi tocó la puerta y escuchó que la llamaban dentro con un Entre, por favor.

"Gracias por ayudarme, Rasha", dijo volteándose con una pequeña sonrisa en los labios.

"No fue nada, espero verte pronto", dijo respondiendo la sonrisa. "Solo para que sepas, te va a parecer una señora bastante severa, pero en el fondo es tan dulce como una pasa", susurró ella.

A continuación se dio vuelta y, tomando el brazo de Hunter, partieron hacia sus clases- la campana había sonado hace varios minutos-.

Naomi soltó un suspiro y, lentamente, abrió la puerta. Dentro se encontraba una mujer de pelo negro recogido en un rodete sentada frente a un escritorio. Su tez era pálida y sus ojos eran casi negros. Su postura era regia y parecía que su simple presencia emanaba poder. Mantenía la cabeza en alto y miraba a la gente como si pudiera ver sus almas.

"Me supongo que eres Naomi", dijo ella seriamente. A continuación extendió su mano para saludar, una sonrisa que encerraba un significado desconocido para Naomi se dibujó en su boca y sus ojos centellearon, "Te estaba esperando".
Los Defensores - Cp2

Holitis! Acá traigo el siguiente capítulo(un poco adelantado) pero como creía que no iba a tener tiempo de terminarlo después lo terminé hoy jeje ^^"

Anyway, espero que la historia les esté gustando... a mí aunque sea me está gustando. Ñe! Difruten!

Loading...
El sol se estaba levantando y los pájaros empezaban a cantar fuera de la ventana. Los rayos de luz que entraban por la misma hacían que la habitación se calentara y uno quisiera acurrucarse en la cama y despertara con una sonrisa en el rostro. Sin embargo, esto no fue lo que despertó a Naomi, más bien fue el peso de cierto tío al arrojársele encima en señal de que debía prepararse para la escuela.

   Naomi estaba cómodamente durmiendo y babeando toda la almohada cuando, repentinamente, sintió que un gran peso le caía encima. En un instante estaba despierta, tratando de quitarse de encima aquel peso que no la dejaba respirar. Luego de muchos manotazos despavoridos logró darle en la cara, causando que soltara un grito de dolor y sorpresa y cayera al suelo.

   Ella se asomó al borde de la cama donde vio a Bruce revolcándose en el suelo con las manos tapándose un ojo como un pequeño cachorrito. Lo tiene bien merecido, pensó con una extraña sensación de satisfacción.

   Tiró a un lado las sábanas y caminó hacia su maleta, pasándole por encima con un gran paso a su tío. Abrió la maleta y sacó la ropa que usaría ese día. Una musculosa negra donde se leía en letras rojas "Not Amused", unos pantalones rojos rotos y converse negras. Rápidamente se dirigió al baño donde se duchó, cambió y, finalmente, se peinó con una trenza en el lado derecho de la cabeza.

   Salió y bajó las escaleras ágilmente. Ahora que no estaba tan malhumorada pudo observar con más detenimiento la casa. Era bastante amplia y acogedora. Unos sillones beige rodeaban un gran televisor. Grandes ventanales iluminaban la casa. Una mesa de capacidad 4 personas adornaba la sala. Lo que sí, habían muchos adornos extraños. Pequeños dragones que escupían fuego adornaban los bordes de las ventanas. De los marcos colgaban varios atrapa sueños y otros cachivaches supersticiosos. En las paredes blancas se veían pintados varios signos pequeños en azul o rojo, lo que rompía la monotonía de la sala.

   Todavía algo extrañada con la casa, Naomi caminó hacia donde pensaba estaba la cocina- si su nariz no la engañaba, de allí venía un olor celestial. Al llegar a la cocina ya estaba babeando.

   "No sabía que podías coci—", de repente se quedó muda al ver lo que ahora adornaba la cocina.

   Frente al horno, cocinando un desayuno que parecía bajado del Cielo, estaba parado un hombre de unos veintitrés años. Pero, claro que este no era cualquier hombre. Este era un dios, un ángel caído del cielo. Ahí parado, solo usando unos jeans negros y estando sin remera ni calzado, en toda su gloria. Sus brazos estaban cubiertos de tatuajes negros que le subían hasta el cuello, dibujando extraños signos. En la espalda un gran tatuaje de una estrella celta. Su pelo era negro y corto, una barba sensual de tres días adornaba su rostro, junto con varios pierciengs. Sus ojos penetrantes eran verdes con un poco de marrón en el centro.

   Naomi se encontró a sí misma abriendo y cerrando la boca como un pez. Él le sonrió- y en serio, ¿cómo puede aún ser más hermoso?- mostrando una perfecta y blanca dentadura, sus ojos centelleando.

   "Buen día a ti también. Eres Naomi , ¿no?", preguntó él con una voz profunda, ella asintió vagamente. Su sonrisa se ensanchó aún más, "Yo soy Erik. Erik Di'Scorde".

   Él extendió su mano, en su brazo se marcaron varios músculos más. Después de varios segundos ella se dio cuenta de que se había quedado mirándolo y se sonrojó profundamente. Le estrechó la mano rápidamente y luego él le dijo que se sentara. Al parecer dios griego -no, Erik- le cocinaría el desayuno. Si todas mis mañanas son así no tengo problema de vivir aquí, pensó ella, todavía incómodamente sentada en la mesa. Su mirada pegada a la mesa se escapaba de vez en cuando para ver la espalda fornida de Erik, y cada vez que lo hacía se sonrojaba aún más.

   "Tú, emm, ¿vives aquí? Digo, es que no te vi cuando llegué ayer", dijo ella en un intento de romper la tensión en el aire.

   "De hecho, sí, vivo aquí. Y creo que no nos vimos porque apenas llegaste te encerraste en tu cuarto", dijo riendo entre dientes a lo que ella volvió a sonrojarse.

   Entonces, como una inesperada salvación, apareció su tío todavía refregándose el ojo. Apenas la miró le envió una mirada de odio y ella le respondió sacándole la lengua. Ambos estaban sorprendidos con la facilidad con la que se habían encariñado de un día para el otro. Luego miró a Erik y en seguida largó un rezonguido.

   "¡Eeriiikk! ¿Por qué? ¿Por qué me haces sufrir de este modo? ¿Es que tanto te cuesta ponerte una remera? Ya te dije que lo sentía... Vas a dejar a Naomi traumada de por vida", Bruce se quejó como un niño pequeño.

   "Si tú no hubiera quemado mi preciada campera nada de esto hubiera sucedido, ¿sabes?", dice él sin siquiera mirarlo. Luego se voltea y mientras sirve su desayuno dice sonriendo con picardía, "Además, no creo que a Naomi le importe."

   Si es posible, ella se sonrojó aún más. ¿Qué me pasa? ¿Por qué rayos reacciono así?, pensó frustrada.

   "¿Cómo quemas la campera de alguien?", dijo rápidamente en un intento por cambiar de tema.

   "¡Hey! Te aseguro que durante tu vida quemarás muchas cosas, así que no me juzgues.", dijo Bruce sacando su labio inferior como un niño pequeño. Y allí estaba de vuelta, ese extraño brillo amarillo.

   Erik se sentó y le lanzó dagas con los ojos. Como si estuvieran teniendo una conversación silenciosa con sus miradas, Bruce frunció el ceño y también se sentó. El desayuno se volvió callado e incómodo, y, en cuanto terminó sus huevos revueltos- que habían estado de muerte, por cierto- , Naomi prácticamente saltó de la silla para correr hacia su habitación a buscar sus cosas.

   Cuando bajó, su tío la esperaba en la puerta, una sonrisa adornaba su rostro de vuelta. Ella soltó un suspiro de alivio y de pesar. Alivio porque Erik no estaba a la vista, y de pesar porque ahora tendría que preparase para la escuela. Ambos caminaron hacia afuera, donde se veía un magnífico Audi R8 azul y negro aparcado frente a la casa.

   Naomi prácticamente tropezó sobre sí misma al ver tal belleza. ¿Qué? ¿Cómo? Pero—pero—,sus ojos no veían lo que veían. ¿Cómo rayos hace un hombre que vive en una casucha para tener un auto así?

   Bruce se subió al auto como si nada y, al ver que Naomi no se movía, gritó "¿Vas a entrar o no?"

   Saliendo de su estupor, ella caminó rápidamente hacia el auto. Ya dentro, se sentó tensamente, pensado que si tocaba algo lo rompería.

   "Por todos los—. Siéntate bien, ¿quieres? No es como si el auto estuviera hecho de cristal", dijo él molesto, aunque se escuchaba que también estaba divertido.

   Ella lo miró con los ojos abiertos como platos, y, lentamente, comenzó a relajarse. Apenas se sintió más cómoda, Bruce encendió el auto... a toda marcha. Ella dejó escapar un grito y se agarró del tablero clavando las uñas. Mientras a ella le daba un ataque cardíaco, Bruce se reía como un loco.

   Después de varios minutos de tortura adrenalínica -si quiera existe la palabra-,  llegaron a la escuela. En el arco de entrada se leía "Instituto Prosperity". Naomi despegó sus manos del tablero lentamente, su cuerpo temblaba como si tuviera hipotermia. Giró su cabeza hacia su tío -que seguía riéndose- y le envió una mirada de puro odio.

   "Ya, ya. No querrás entrar a la escuela con ese rostro de pocos amigos, ¿o sí?", dijo él secándose las lágrimas de los ojos. Después de calmarse un poco la miró y un poco más serio dijo, "En serio espero que hagas amigos, ¿sabes? Pasaré a buscarte cuando salgas. Ahora solo debes entrar, hablar con la directora, y ella te guiará a tus clases y te dará los horarios. ¿De acuerdo?". Nuevamente sus ojos centellearon al sonreír, "Ten un buen día, pastelito".

   Ella le sacó la lengua y se bajó del auto refunfuñando. Apenas estuvo fuera, el auto soltó un rugido que hizo que Naomi saltara y se alejó velozmente. Ella miró la entrada donde todos los alumnos se amontonaban por entrar.

   "Es hora", se dijo a sí misma, "Solo espero encajar aquí".

   Dicho esto se acercó a la entrada. No estaba lista aún para lidiar con gente nueva, Erik había sido suficiente por un día. Sin embargo, este no era el momento para arrepentirse y alejarse. Ella haría todo lo posible por encajar y hacer amigos. Claro que...  no se esperaba nada de lo que pasaría ese día.
Los Defensores - Cp1
Hola! Espero que les esté gustando la historia. Díganme qué les pareció Erik *¬*
Loading...
Naomi suspiró una vez más empañando el vidrio, su frente apoyada contra la fría ventanilla del auto. La capucha de su campera militar subida, tapando sus negros cabellos y los auriculares que tenía puestos para ignorar a la trabajadora social. Sus grandes ojos ámbar perdidos en el paisaje. Las pequeñas casas y los árboles pasando velozmente por su mirada. Este pueblucho es tan malo que no tiene ni un solo edificio, pensó ella con amargura.

Finalmente, el auto paró frente a una casa blanca de dos pisos con puerta azul y un porche. En este se encontraba un hombre de unos treinta años que tenía una sonrisa plasmada en el rostro. Usaba unos jeans azules, camisa celeste y botas marrones. Sus ojos cielo brillaban, su cabello era tan negro como el de ella, su sonrisa era cautivante. En pocas palabras, era hermoso.

Pese a eso, Naomi prefería que la tragara el suelo antes que tener que vivir con su tío.

La trabajadora social -su nombre olvidado tan pronto fue pronunciado- tocó su hombro, a lo que ella se apartó estremeciéndose. Le lanzó una mirada de odio por sobre su hombro y rápidamente se bajó del auto. Se acomodó la mochila al hombro y caminó hacia la casa, dejando que la mujer bajara su maleta. Se bajó la capucha y sacó los auriculares de los oídos, posando en su rostro indiferencia.

"Solo para que quede claro, no quiero estar aquí. Hasta ahora me caes mal y no planeo conocerte mejor de lo que hago ahora. Para mí no significa nada que seas el hermano de mi mamá, y menos si solo me enteré que existes este año", dijo ella prácticamente escupiendo veneno.

Su sonrisa cambió para mostrar que su comentario lo divertía. Simplemente asintió con la cabeza y bajó las escaleras de la entrada para recibir la maleta.

"Bien, querida sobrina, entonces simplemente te guiaré a tu habitación para que te encierres en la oscuridad a escuchar música deprimente como la adolescente emo que eres, ¿qué te parece?" sus palabras gritaban sarcasmo y diversión.

Ella frunció el ceño y le lanzó dagas con la mirada. ¿Quién se cree que es este?

Él se despidió amablemente de la mujer y entró a la casa, Naomi pisándole los talones. La casa en sí era acogedora y daba cierto aire de calidez, pero ella estaba muy ocupada meditando lo asquerosa que era su vida como para notarlo. Subieron las escaleras y llegaron hasta la última puerta en el pasillo.

"Esta es tu habitación" dijo, luego señaló la puerta de al lado, "y ese es el baño". La miró sonriendo y nuevamente habló "Mi habitación es la que está a la izquierda de las escaleras. Te dejaré para que te acomodes, si me necesitas solo grita Bruce".

Dicho esto dejó la maleta en el suelo y se fue. Ella cerró la puerta y le echó una mirada a su nueva habitación. Las paredes eran púrpura, había una cama bastante grande contra una esquina y un pequeño escritorio al lado. En la pared de la derecha estaban las puertas del ropero.

Por la millonésima vez en el día suspiró. Tiró la mochila al pie de la cama y se lanzó sobre la cama. Estaba muy cansada para desempacar y solo quería dormir. Al menos cuando duermo nada malo puede sucederme, pensó ella complacida. Cerró los ojos y al instante se quedó dormida, pero esa noche tuvo pesadillas.

Un choque. Sangre. El ruido del marcapasos señalando que un corazón no latía. Olor a alcohol que hacía su cabeza girar y más ruidos de marcapasos. Lágrimas que escurrían de ojos whiskey.

Fuego. Fuego atrapante y mortal que quemaba. Una agonía indescriptible que trepaba dentro de ella y la consumía lentamente. Y luego... oscuridad. Una oscuridad tan profunda que tragaba sus gritos y, poco a poco, también se la tragaba a ella. Y, junto antes de que su ser desapareciera, lo veía. Su mirada la atravesaba y veía dentro de ella. Una mirada que atrapaba al infierno mismo y que hacía que su cuerpo se estremeciera. Unos ojos que la miraban burlonamente, acompañados por una risa macabra.


Entonces despertó. Gritando y con las mejillas mojadas. Su piel ardía y no podía respirar. Su pecho se llenó de desesperación hasta que sintió unos fuertes brazos que la sostenían contra un pecho fornido.

"Está bien. Está bien, Naomi, estás bien. Estoy aquí, respira conmigo. Sigue me pecho. ¿Sientes cómo se mueve? Eso es, eso es. Respira."

Poco a poco su respiración se volvió normal y su piel dejó de quemar. Lentamente miró hacia arriba y se encontró con la mirada confortante de Bruce. Él le dio una pequeña sonrisa, y, antes de que se diera cuenta, ella estaba llorando de vuelta. Agarró fuertemente su camisa y hundió su cabeza en su pecho. Él simplemente comenzó a dibujar círculos en su espalda y la sostuvo hasta que el llanto paró. Luego, hizo que ambos se recostaran en la cama y la acomodó entre sus brazos.

Ninguno dijo nada por un buen rato, hasta que ella volvió a hablar.

"Gracias", murmuró ella.

"No es nada", le respondió. Luego de varios minutos volvió a hablar "Mañana hay escuela, ¿sabes? Si quieres puedes faltar, tomarte el tiempo que necesites para acomodarte".

Ella negó con la cabeza y él le respondió con un Hmm. Le besó la frente y se levantó de la cama, llevándose su calor.

"Dulces sueños, Naomi", dijo con una pequeña sonrisa. Sus ojos liberaron un extraño brillo, "Deja que Gwyneth proteja tus sueños".

Luego desapareció por la puerta. Naomi ya recuperada de su ataque pensó para sus adentros Bueno... eso fue bastante raro. ¿Quién rayos es Gwyneth? Debo estar más cansada de lo que pensaba para haber visto que sus ojos se tornaron amarillos. Hmm, bueno, lo mejor será que me prepare mentalmente para la escuela mañana. Solo espero que nada más raro suceda.
Los Defensores - Prologo
N/A: Hola! Espero que les guste el prólogo y espero que les guste más mi historia jaja No sé cuándo voy a poder cargar los capítulos, pero espero poder hacerlo cada semana.
Loading...


Sometimes we see things that aren't meant to be seen.
Sometimes things aren't always as they seem.
Sometimes we need someone to call our own,
Especially when we're alone.
Sometimes people just can't understand,
Why things get out of hand.
Sometimes life just isn't fair,
Especially when people just don't care.
And sometimes it's hard to say,
Why things have to be this way.
Sometimes it's all you can do to get by,
Especially when dreams continue to die.
Sometimes it's nice to sit in the rain.
Even to just relieve the pain.
And when we've had a really bad day,
Sometimes we just need to get away.
We never know what's wrong with out pain.
Sometimes the hardest thing and the right thing are the same.

And sometimes when people get hurt, 
Even the strongest ones may need comfort.



deviantID

Urucita's Profile Picture
Urucita
Sofía - Merenwen
Artist | Student | Other
Argentina
Interests

AdCast - Ads from the Community

Comments


Add a Comment:
 
:iconever-so-excited:
ever-so-excited Featured By Owner Mar 5, 2015  Professional General Artist
Hey! :wave: I just wanted to stop by and say thank you for adding my House Durin piece to your favorites. :D I'm glad to see you liked it and I appreciate the fav. :heart: Thanks again!
Reply
:iconurucita:
Urucita Featured By Owner Edited Mar 6, 2015  Student Artist
Your welcome! I really think it's an amazing picture and that the design is awesome c: You did a great work!
Also thanks for the llama!! 
Reply
:iconayuri-327:
AYURI-327 Featured By Owner Feb 20, 2015  Hobbyist Digital Artist
Thank you for the fave!! I really appreciate you. Hug 
Reply
:iconurucita:
Urucita Featured By Owner Feb 20, 2015  Student Artist
Welcome! 5 seconds hug  I really love that picture, it's just SO freaking amazing!! You did an excellent job ^^
Reply
:iconhundrenus:
HunDrenus Featured By Owner Jan 7, 2015  Professional Digital Artist
Thank you for the fave! :)
Reply
:iconurucita:
Urucita Featured By Owner Jan 7, 2015  Student Artist
Welcome! Groot looked reaaallyyy great Groot Dance 
Reply
:iconvdafne:
vdafne Featured By Owner Edited Nov 16, 2014  Student Digital Artist
Feliz cumpleaños!! 
:D que la pases muy bien en este dia tan especial para ti ^^ quería darte un regalo pero mi escaner se descompuso :( quizás si puedo te doy uno de navidad ^^ completamente estarás en mi lista!! ;) (Wink) 
Reply
:iconurucita:
Urucita Featured By Owner Nov 16, 2014  Student Artist
Jajaja gracias! No importa el regalo! Aprecio mucho que se acuerden de mi cumpleaños ^^ Eso es suficiente para mí 
Reply
:iconvdafne:
vdafne Featured By Owner Nov 17, 2014  Student Digital Artist
De nada ^^
Reply
:iconurucita:
Urucita Featured By Owner Nov 18, 2014  Student Artist
Llama Emoji-02 (Blush) [V1] 
Reply
Add a Comment: